jueves, 7 de noviembre de 2013

Yo te odio, vos me odiás, todos nos odiamos!!




Desde hace 10 años en el Reino del Revés, ha nacido un sentimiento que yo desconocía, sobre todo entre ciudadanos. Cuenta la leyenda que allá por 1945 también comenzó algo parecido, pero no podría opinar porque en esa época ni siquiera estaba en los planes de absolutamente nadie.
Parece ser que en este sitio los antagonismos en lugar de crear crecimiento generan odios, si alguien piensa diferente no es un disidente sino un enemigo y en lugar de demostrar cuáles son nuestros puntos de vista, debemos combatirlos.
En el año 2008 comenzó una larga batalla entre el soberano y los súbditos agropecuarios, una pelea a raíz resolución la famosa "125" y tras un debate acalorado en el parlamento, a altas horas de la madrugada, el vicepresidente terminó resolviendo el asunto con un voto "no positivo". Ahí nacieron tres enemigos a destruir: el campo, el vicepresidente, y un supuesto grupo monopólico, el diario Clarín. Pero no sé si ese fue realmente el comienzo, tal vez desde mucho tiempo antes, todos fuimos posibles enemigos. Lo cierto es que hoy está entablada una gran batalla, desde aquel incidente han seguido sumando adversarios a los que aniquilar, entre ellos el pueblo. Y como todos los males, se ha ido diseminando por todo el territorio. Unos y otros en bandos opuestos, tratando de ver quién tiene la razón, por la fuerza obviamente.
Como siempre el que más poder tiene, debería dar el ejemplo, pero aquí en el reino, se demuestra el mal ejemplo. La soberbia, el abuzo de poder, la humillación pública, los escraches, insultos y demás medios sirven como forma de poner en vereda a todo aquel que piensa distinto. Hoy por hoy tener un concepto diferente puede llegar a ser peligroso, porque te transformás en enemigo.
Y así estamos, odio entre compañeros de trabajo, familiares, amigos, políticos, músicos, deportistas y demás, en realidad nadie tiene razón, cuando el grado de odio es tal, no hay razón que prevalezca. Nadie se da cuenta que así comenzaron las guerras, obviamente, tampoco a nadie le importa.
Lo más triste de todo esto es que hasta hemos perdido el sentido común, el más común de los sentidos, en este lugar no existe, se agrede a cualquiera que no diga lo que nosotros "dueños" de la verdad creemos que es lo correcto. Obvio, primero fueron ellos, pero ahora los que estamos del otro lado, cada día nos parecemos más a ellos. Ya no importa razonar, lo importante es imponerte mi manera de ver las cosas. Algo realmente lamentable.
Y no te das cuenta, un día el odio te vuelve ciego y no ves más nada, te olvidás de las cosas importantes, qué importa si el gobierno anterior fue mejor o peor que éste? Qué importa cuánta corrupción había antes? Lo importante es ver lo que está pasando ahora, ser objetivos en los planteos y sacar las cosas buenas de las malas, esta administración tuvo más desaciertos que aciertos, pero los tuvo, poquitos, pero hubo. Muchos no vemos la hora de que se vayan es verdad, pero matando al enemigo no lográs nada. Insultando a alguien que piensa diferente tampoco, si claro, ellos comienzan y ninguno nació para Jesucristo y pone la otra mejilla, también es respetable, pero a lo que voy es a odiar a cualquiera? Porque piensa diferente? porque tal vez esté de acuerdo con algunas cosas? porque es políticamente correcto?
Y me pregunto los que tienen la razón actúan como corresponde?, hacemos lo que le pedimos a los otros? No, también destilamos odio, también queremos destruir al otro, entonces de qué nos asombramos? Si al fin y al cabo somos lo mismo.
Anoche leía mi Tw y de pronto sentí deseos de cerrar la cuenta, cómo llegué a rodearme de gente que piensa igual que los que no me banco? Cómo puedo tener seguidores que sean iguales que la Reina Batata? Cómo es eso de que porque un boxeador que no me constan que haya hecho campaña a favor de la reina, ni que ande por la vida con una remera con su foto, pero fue recibido por ella cuando volvió al país, como tantos otros artistas o personas importantes, haya pasado a ser del bando contrario, tal vez el tipo no le importa estar en ningún lado, pero ya está,  listo, ya le pusieron la mira en la frente y a matarlo porque es del bando opuesto, no importa el país, no importa que lo represente, no importa más nada, desde el momento en que pisó el palacio ya pasó a ser uno de los enemigos del otro bando y así están las cosas en estos días en el reino.
"yo te odio, vos me odiás, todos nos odiamos" si total es gratis y pensar cuesta mucho, mejor ser así copiando lo que criticamos, mejor desear lo peor al que piensa distinto porque así se destruye solo, y nosotros tranquilos en casa creyendo que somos los reyes de la historia.





Así estamos, yo te odio, vos me odiás, todos nos odiamos..

Un país de mentirita








Desde hace más de una década vivimos en un país de mentira, donde gobierna un relato absurdo, con una reina sin corona y un grupo de bufones por ministros. El nombre del  partido es K, para qué vamos a entrar en más detalle.
La economía está manejada por un payaso, que controla todo por teléfono, con un revolver en su escritorio y repartiendo guantes de box antes de empezar las charlas, al cual todos le temen, pero cuentan las malas lenguas que en casa las cosas no son igual y parece ser que su señora esposa lo faja, pero esto es un secreto que no puedo confirmar.
Hay un diputado que cuando fueron los años más duros del reino era un niño, pasó por algo horrible como que mataron a sus padres y esos mismos se apropiaron de él, y aunque se las da de "progre" cuando está ante una infracción mostró la hilacha diciendo " Sabés quién soy yo" "yo soy más guapo que vos, porque yo me banqué la dictadura" No olvidemos que en esa época era sólo un niño.
Y así podría seguir dando más detalles sobre nuestro payasesco elenco estable, pero mejor lo dejaré para otro día.
El tema de hoy es que los K viven en un país de mentiras, sino mirá una noche que estés aburrido un ratito de 678, o alguno otro bodrio Nac & Pop, ahí vas a comprobar que ellos viven en otro lado. Allí se puede comer diariamente por módicos $6, la inflación es 8% y si existe es porque los empresarios se quieren llenar de plata, nada tiene que ver el gobierno con esto.
También hacen milagros han desaparecido los pobres e indigentes y todos los que ves en la calle durmiendo en plazas o pidiendo monedas, son extras o tipos aburridos de la comodidad que están ahí porque les gusta.
Lee un día "El Argentino", total es gratis, y Fijate qué lindo es el País de Mentirita, no pasa nada malo, no es como la Clarín que pertenece a la cadena del desánimo donde los precios aumentan diariamente, el dólar blue sube, sube y las reservas del Banco Central bajan, bajan, bajan.
Los que quieren vivir en ese modelo engañoso les gusta que le mientan, no quieren ver que están equivocados que hace tiempo que la reina Batata está haciendo las cosas mal porque darse cuenta es comprobar que están equivocados y para un necio no hay nada peor que darse cuenta que se equivocó. Lo mismo pasó con el anterior payaso que nos gobernaba, todos lo seguían como si fuera el flautista de Hamelin.




Ellos quieren que haya una sólo forma de informarse las de ellos, porque si vos comparás te das cuenta que te están engañando, y además si llegás a pensar podés convertirte en peligroso.
Pero lamentablemente señores K viviemos en el años 2013, en el siglo XX) y ahora podemos tener otra versión de los hechos, ya la información no es derecho de unos pocos como sucedía en la Edad Media, ahora hay Internet, existe TW, la radio, la tele, el cable, no pueden acallar todo.
Lástima que muchos súbditos todavía tienen miedo, que no se dan cuenta que nosotros somos responsables de nuestros destinos, que si algo no nos gusta tenemos derecho a expresarlo, que no sólo se sale a la calle cuando te hacen un corralito, sino una y cien veces hasta que en algún momento algo cambie. Es díficil en tiempos donde los gobernantes no escuchan al pueblo, pero no olvidemos que están ahí porque los votamos y depende de nosotros que se vayan, que es un derecho.
Tal vez algún día lo entiendan y entonces cambien las cosas.

Arwen